Impacto psicológico de la Cámara Gesell en menores: ¿protección o exposición forzada al trauma?

La Cámara Gesell busca proteger a niñas, niños y adolescentes de la revictimización. Sin embargo, el proceso puede generar estrés, ansiedad, retraumatización o silencios defensivos si no se ejecuta con rigor técnico. Este artículo analiza críticamente su impacto psicológico y cuestiona si siempre protege o si, en algunos casos, expone al menor a un trauma adicional.

La Cámara Gesell es una herramienta emblemática del sistema de justicia peruano. Su intención original fue reducir la revictimización de niñas, niños y adolescentes involucrados en procesos por violencia, abuso sexual u otras situaciones traumáticas. Se la ha presentado como un espacio seguro: un lugar donde la víctima puede narrar lo ocurrido sin ser confrontada por múltiples operadores del sistema y sin tener que repetir su historia una y otra vez.

Sin embargo, la realidad es más compleja que la narrativa institucional. Cada menor llega a la Cámara Gesell con un contexto emocional propio, con experiencias previas de trauma, con diferentes niveles de desarrollo cognitivo y con una historia personal que influye directamente en cómo vivirá la entrevista. Dependiendo de cómo se realice —o de cómo se falle en realizarla—, la Cámara Gesell puede convertirse en un espacio de protección o, por el contrario, en un escenario de exposición forzada al trauma, generando silencio, bloqueo emocional, retraumatización o relatos fragmentados que pueden ser interpretados inadecuadamente por el sistema judicial.

Este artículo busca analizar, desde la psicología clínica, la psicología del desarrollo y la psicología del testimonio, el verdadero impacto emocional que la Cámara Gesell puede tener en los menores. También examina las falencias del sistema peruano, el riesgo de técnicas de entrevista inadecuadas, la sobrecarga institucional y el mito de que el vidrio espejado por sí solo garantiza protección.

Lo que está en juego no es solo la validez del testimonio: es la salud mental de los menores que atraviesan un proceso judicial profundamente invasivo.


1. ¿Qué significa “proteger” psicológicamente a un menor durante una entrevista forense?

La protección emocional en justicia no es un concepto abstracto: es un conjunto de condiciones específicas que debe garantizar:

  1. seguridad emocional,
  2. ausencia de presión,
  3. ambiente libre de juicio,
  4. comunicación ajustada al nivel evolutivo,
  5. contención y validación emocional,
  6. neutralidad del entrevistador,
  7. respeto al ritmo narrativo del menor.

Si alguno de estos elementos falla, el proceso deja de ser protector.

El problema es que el sistema judicial peruano muchas veces confunde protección con arquitectura: cree que el ambiente físico es suficiente. Pero la verdadera protección es técnica, emocional y metodológica, no estructural.


2. La experiencia emocional del menor: temor, estrés y anticipación del dolor

Los niños y adolescentes no llegan a Cámara Gesell como hojas en blanco. Llegan con:

  • miedo a ser juzgados,
  • confusión emocional,
  • vergüenza,
  • temor al agresor,
  • presión familiar,
  • culpa,
  • estrés anticipatorio,
  • escaso desarrollo lingüístico,
  • dificultades para entender la finalidad de la entrevista.

Solo esto ya coloca al menor en un estado de activación emocional elevado, que puede predisponer a:

  • bloqueo,
  • llanto,
  • retraimiento,
  • evitación,
  • hipervigilancia,
  • respuestas breves,
  • contradicciones naturales,
  • omisión de información clave.

El entrevistador no solo debe conocer estas reacciones: debe anticiparlas y manejarlas técnicamente.


3. Cámara Gesell como espacio protector: cuándo funciona bien

La Cámara Gesell sí puede ser un espacio emocionalmente protector si se cumplen ciertos requisitos:

3.1. Entrevistadores altamente capacitados

Con formación real en:

  • psicología del desarrollo,
  • memoria infantil,
  • trauma,
  • técnicas de entrevista no sugestiva,
  • manejo emocional infantil.

3.2. Preparación emocional previa del menor

Explicar qué ocurrirá, quién estará detrás del vidrio, por qué se graba, y qué puede esperar.

3.3. Ritmo narrativo respetado

Permitir silencios, pausas y tiempos naturales.

3.4. No presión para obtener relato

Evitar frases como:

  • “Cuéntame todo lo que pasó”,
  • “Tienes que decir la verdad”,
  • “Si no hablas, no te van a ayudar”.

3.5. Ambiente físicamente adecuado

Iluminación suave, temperatura adecuada, mobiliario amigable.

3.6. Eliminación de lenguaje jurídico

Los términos judiciales generan activación emocional innecesaria.

Cuando estos criterios se cumplen, la Cámara Gesell puede minimizar daño emocional.

El problema es que no siempre se cumplen.


4. Cámara Gesell como espacio de retraumatización: cuándo falla

La exposición forzada al trauma ocurre cuando el menor revive el evento sin suficiente preparación emocional, sin contención y bajo presión explícita o implícita.

Los signos frecuentes de retraumatización durante la entrevista son:

  • llanto sostenido,
  • congelamiento emocional,
  • desconexión o disociación,
  • hipervigilancia,
  • hipercontrol de expresión emocional,
  • risa nerviosa,
  • lenguaje telegráfico,
  • movimientos repetitivos,
  • silencio prolongado,
  • bloqueo del recuerdo.

Un niño puede estar reviviendo internamente el trauma mientras el entrevistador asume que “solo está tímido” o “aún no quiere hablar”.


5. El entrevistador: el factor más determinante

El impacto psicológico del proceso depende, en gran medida, de cómo el entrevistador:

5.1. formula preguntas,

5.2. maneja la emoción,

5.3. interactúa con el menor,

5.4. interpreta silencios,

5.5. responde a señales de estrés.

Los entrevistadores mal capacitados pueden provocar daño emocional, incluso sin intención, por:

  • imponer ritmo,
  • presionar con preguntas repetidas,
  • no validar emociones,
  • usar lenguaje adulto,
  • malinterpretar gestos infantiles,
  • introducir hipótesis,
  • reforzar respuestas,
  • no permitir el no recuerdo,
  • intentar obtener un “relato completo”.

Muchos entrevistadores justifican estos errores como “técnicas”, cuando en realidad son intervenciones clínicamente inapropiadas y forensemente inválidas.


6. “Revictimización” no es repetir la historia: es cómo se obliga a recordarla

Uno de los conceptos más malentendidos del sistema es la idea de revictimización.
La narrativa institucional dice:

  • “Evitar que el menor repita la historia evita la revictimización”.

Pero la psicología clínica demuestra que revictimización es:

  • obligar a recordar sin preparación,
  • presionar para hablar,
  • exponer emocionalmente al menor sin contención,
  • interpretar sus silencios como resistencia,
  • invalidar emociones,
  • forzar narrativa lineal,
  • ignorar señales de retraumatización.

Un menor puede contar una sola vez su historia y quedar emocionalmente devastado.
Otro puede narrar dos veces, con contención, y quedar menos afectado.

La clave no es la cantidad, sino la técnica y el manejo emocional.


7. Falencias del sistema peruano que aumentan el daño psicológico

7.1. Entrevistadores sin certificación obligatoria

No existe en el Perú un estándar nacional de competencia para entrevistar menores.

7.2. Sesiones aceleradas por carga laboral

Menos tiempo para rapport, más presión narrativa.

7.3. Sobrecarga emocional del entrevistador

Profesionales sin espacio de supervisión clínica.

7.4. Fiscalía ejerciendo presión indirecta

Preguntas orientadas a confirmar hipótesis.

7.5. Ausencia de perito de parte

La falta de contradicción debilita el control técnico.

7.6. Falta de contención psicológica posterior

El niño es entrevistado y luego devuelto súbitamente al entorno judicial.

7.7. Falta de preparación emocional previa

Algunos menores no entienden qué está ocurriendo ni por qué.

La falencia técnica no solo afecta la validez del testimonio: afecta la salud mental del menor.


8. Efectos psicológicos observados tras la entrevista forense

Diversas investigaciones y la experiencia clínica muestran que algunos menores manifiestan:

  • pesadillas,
  • reexperimentación,
  • ansiedad anticipatoria,
  • retraimiento social,
  • dificultades escolares,
  • culpa y vergüenza,
  • miedo al proceso judicial,
  • conductas regresivas,
  • irritabilidad,
  • somatizaciones (dolor de cabeza, dolor de estómago).

Cuando el sistema no reconoce estos efectos, deja a la víctima en una situación de vulnerabilidad posterior al acto judicial.


9. ¿Entonces la Cámara Gesell es dañina? No necesariamente: depende de la técnica

La Cámara Gesell puede ser:

Una herramienta protectora,

cuando se utiliza con rigor técnico.

Una herramienta dañina,

cuando se usa sin preparación, sin contención y sin supervisión.

El riesgo no está en la estructura física, sino en:

  • quién entrevista,
  • cómo entrevista,
  • bajo qué presión institucional,
  • con qué conocimiento emocional del menor,
  • con qué metodología.

10. ¿Es la Cámara Gesell la mejor opción? Un debate necesario

Muchos países están replanteando este modelo debido a:

  • alta tasa de errores,
  • riesgo de sugestión,
  • presión institucional,
  • vulnerabilidad de la memoria infantil,
  • fallas de formación profesional.

Algunos están adoptando:

  • entrevistas multipropósito flexibles,
  • modelos escalonados según edad,
  • evaluaciones longitudinales,
  • acompañamiento terapéutico previo al relato,
  • supervisión clínica obligatoria.

El Perú necesita abrir ese debate.


Conclusión

La Cámara Gesell no es inherentemente protectora. Su valor depende de la calidad técnica, emocional y metodológica del proceso. Un menor puede salir protegido y validado, o puede salir retraumatizado y confundido. La diferencia está en la preparación del entrevistador, el respeto al ritmo emocional, la ausencia de presión institucional y la comprensión profunda de cómo funciona la memoria infantil en situaciones de estrés.

Si el sistema judicial quiere realmente proteger a la niñez, debe abandonar la visión simplificada que equipara protección con infraestructura. La verdadera protección es emocional, clínica, técnica y ética.


Bibliografía

  • Lyon, T. (2014). Interviewing Children: The Science of Suggestibility.
  • Ceci, S. & Bruck, M. (1995). Jeopardy in the Courtroom.
  • Poole, D. & Lamb, M. (1998). Investigative Interviews of Children.
  • Ministerio Público del Perú. Lineamientos de Entrevista Única.
  • APSAC Handbook on Child Maltreatment.
  • Courtois, C. A. (2008). The Treatment of Trauma.
  • Kulkofsky, S. (2015). Memory Development in Children.

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