La Cámara Gesell en el Perú: fundamentos psicológicos, alcances forenses y relevancia actual en la evaluación del testimonio

La Cámara Gesell es una herramienta esencial en la evaluación del testimonio en el Perú. Este artículo explica su fundamento psicológico, su uso forense, su importancia en la entrevista a víctimas y testigos, y los criterios técnicos que garantizan su validez en el sistema de justicia peruano.

La Cámara Gesell se ha convertido en uno de los dispositivos centrales del trabajo psicológico forense contemporáneo en el Perú. En un contexto donde la violencia sexual, la violencia familiar y los delitos contra la indemnidad sexual de niños, niñas y adolescentes requieren mecanismos de evaluación sensibles y técnicamente rigurosos, este espacio especializado posibilita la obtención de testimonios en condiciones seguras, controladas y éticas. Su incorporación dentro de diversas instituciones, como las fiscalías, las Unidades de Protección Especial y los Centros de Emergencia Mujer, ha marcado un antes y un después en la forma en que el sistema judicial aborda el testimonio de personas vulnerables.

El propósito de este artículo es profundizar en la naturaleza de la Cámara Gesell, sus fundamentos psicológicos, su marco conceptual y operativo, y su importancia dentro de la psicología forense peruana. Lejos de ser solo un ambiente físico, la Cámara Gesell es un escenario metodológico que integra principios de la entrevista forense, teorías del desarrollo cognitivo, estándares internacionales de no sugestión y criterios técnicos que protegen tanto la validez del testimonio como la integridad emocional del entrevistado.

En la actualidad, la práctica profesional exige que psicólogos clínicos y forenses comprendan no solo qué es una Cámara Gesell, sino por qué es necesaria, cómo debe utilizarse y qué errores deben evitarse para garantizar la confiabilidad de la declaración. Asimismo, es fundamental reflexionar sobre cómo esta herramienta se adapta al contexto peruano, con su sistema judicial particular, sus exigencias procedimentales, sus tensiones institucionales y sus brechas formativas.

Esta revisión está dirigida a profesionales que buscan un entendimiento profundo, técnico y actualizado del rol de la Cámara Gesell en el trabajo psicológico forense, y pretende ofrecer un análisis que oriente la buena práctica, la ética y la rigurosidad metodológica en la toma del testimonio.


Fundamentos conceptuales y origen de la Cámara Gesell

La Cámara Gesell es un dispositivo creado por el psicólogo estadounidense Arnold Gesell a mediados del siglo XX como un espacio de observación para estudios del desarrollo infantil. Consiste en dos ambientes separados por un vidrio unidireccional que permite observar sin interferir la conducta del participante. Originalmente, su uso era estrictamente académico y clínico: observar cómo los niños interactuaban en condiciones naturales y registrar comportamientos sin la influencia directa del investigador.

Con el tiempo, este diseño arquitectónico fue adoptado por ciencias como la criminología, el derecho, la psicología jurídica y la psicología forense. En estas disciplinas, el objetivo no era estudiar el desarrollo, sino permitir que un entrevistador profesional pudiera obtener información relevante mientras otros especialistas —fiscales, abogados, peritos o policías— observaban en vivo sin intervenir. Así, la Cámara Gesell evolucionó hacia un dispositivo metodológico clave en la evaluación del testimonio, especialmente en situaciones donde la víctima o testigo es vulnerable y donde la entrevista debe realizarse con máximo cuidado.

En el Perú, su uso se consolidó a partir de la necesidad de reducir la revictimización en procesos judiciales, cumplir estándares de protección a la infancia y garantizar que el testimonio sea obtenido de manera técnica, neutral y libre de sugestión.


La Cámara Gesell como herramienta psicológica-forense en el contexto peruano

En el Perú, la Cámara Gesell se utiliza principalmente en casos de violencia sexual infantil, violencia familiar, delitos contra la mujer, maltrato infantil, situaciones de riesgo, trata de personas, explotación sexual y otros delitos donde el testigo requiere una intervención especializada. Su rol es permitir que el psicólogo forense realice una entrevista que respete principios de ética, neutralidad, metodología no sugestiva y protección emocional.

No se trata únicamente de registrar un testimonio: se trata de generar condiciones idóneas para que el relato emerja de manera espontánea y confiable. Esto requiere conocimientos de psicología del desarrollo, memoria, sugestibilidad, trauma y técnicas especializadas de entrevista. El Perú ha venido implementando ciertos lineamientos institucionales, como las directrices del Ministerio Público, que enfatizan la importancia de minimizar el daño psicológico y evitar que el niño declare múltiples veces.

Este enfoque se basa en principios ampliamente reconocidos por organismos como la National Institute of Child Health and Human Development (NICHD), la American Professional Society on the Abuse of Children (APSAC) y los modelos de entrevista cognitiva y entrevista investigativa infantil, cuyos fundamentos se han adaptado al contexto local.


El rol del psicólogo en la Cámara Gesell: competencias y responsabilidades

El trabajo del psicólogo en este espacio es complejo y demanda competencias avanzadas. El profesional debe dominar la creación de rapport, técnicas de comunicación adaptadas a la edad, evaluación de indicadores de credibilidad, manejo de la emocionalidad del entrevistado y estrategias para evitar sugestión. Además, debe manejar criterios éticos que limiten cualquier intervención que pueda manipular el contenido del relato.

La entrevista en Cámara Gesell exige que el psicólogo mantenga un equilibrio delicado entre el cuidado emocional del entrevistado y la necesidad de obtener información relevante. Este equilibrio requiere comprender el funcionamiento de la memoria traumática, el lenguaje infantil, la relación entre ansiedad y bloqueo narrativo, y los límites naturales de la evocación. El profesional no debe presionar, inducir ni completar lagunas narrativas; su rol es facilitar, no dirigir.

En el Perú, donde el sistema judicial frecuentemente busca certeza absoluta, es crucial que los psicólogos recuerden que la función del entrevistador no es comprobar si los hechos ocurrieron, sino registrar un relato de manera técnica, neutral y libre de sugestión. La valoración del contenido corresponde al juez y al fiscal, no al psicólogo.


Aspectos metodológicos clave en la entrevista forense dentro de la Cámara Gesell

La entrevista en Cámara Gesell no es una conversación espontánea; es un procedimiento técnico basado en modelos estructurados. Aunque el Perú aún no cuenta con un protocolo único nacional, se emplean adaptaciones de modelos ampliamente validados.

Estos modelos comparten principios comunes: una fase de rapport, explicación de reglas de la entrevista, narración libre, profundización gradual, cierre y verificación del estado emocional del entrevistado. El énfasis está en la generación de un ambiente seguro donde el niño se sienta escuchado y donde el entrevistador pueda obtener información con el menor riesgo de distorsión.

Un aspecto fundamental es la neutralidad. El psicólogo debe mantener un estilo de entrevista abierto, evitando preguntas sugerentes o directivas que puedan alterar la calidad del relato. La investigación psicológica ha demostrado que niños y adultos pueden ser altamente sugestionables, especialmente bajo presión emocional o en contextos donde buscan aprobación. El Perú, al adoptar el uso de la Cámara Gesell, reconoce la necesidad de proteger la integridad cognitiva y emocional del relato.


Implicancias forenses de la Cámara Gesell

La entrevista en Cámara Gesell no solo tiene un valor clínico, sino un profundo valor forense. En muchos casos, constituye la prueba principal en procesos penales. Sin embargo, su fuerza probatoria depende estrictamente de la calidad técnica de la entrevista.

Una entrevista bien conducida puede ofrecer información coherente, detallada y congruente con el desarrollo cognitivo del entrevistado. Esto aporta claridad al proceso judicial, evita contradicciones y permite a los jueces interpretar adecuadamente los hechos. Por el contrario, una entrevista deficiente puede contaminar el testimonio, generar inconsistencias, inducir respuestas o incluso contribuir a procesos de sugestión involuntaria. Por ello, la Cámara Gesell no debe entenderse como un procedimiento automático, sino como un acto pericial altamente especializado.

En el Perú, la entrevista única es un mecanismo que busca evitar la revictimización y garantizar que la declaración se registre de manera completa, evitando repetición innecesaria del testimonio. Esto se alinea con los principios de protección del interés superior del niño establecidos en la Convención sobre los Derechos del Niño y en diversas normativas nacionales.


Desafíos actuales en el uso de la Cámara Gesell en el Perú

Aunque la Cámara Gesell es un avance importante, su implementación enfrenta desafíos relevantes. Uno de ellos es la variabilidad en la formación de los psicólogos que realizan entrevistas. Mientras algunos profesionales cuentan con capacitación robusta en protocolos forenses, otros ingresan al sistema con formación clínica general, lo que puede generar discrepancias en la calidad de las entrevistas.

Otro desafío es la presión institucional. Fiscalías con alta carga laboral pueden exigir entrevistas rápidas, sin el tiempo necesario para preparar adecuadamente el proceso. Además, algunos operadores de justicia aún desconocen los límites del rol del psicólogo y solicitan al entrevistador conclusiones que exceden su competencia, como determinar si el abuso ocurrió o si el niño dice la verdad. Esto genera tensiones éticas que deben manejarse con claridad profesional.

Finalmente, existe el reto de la estandarización nacional. El Perú aún requiere un protocolo unificado que integre evidencia científica, normativa institucional y realidad sociocultural local. Mientras esto se consolida, es responsabilidad del psicólogo aplicar los modelos con mayor respaldo científico y garantizar la neutralidad metodológica.


Conclusión

La Cámara Gesell es una herramienta fundamental dentro de la psicología forense peruana. No solo facilita la obtención de testimonios en condiciones éticas y técnicamente adecuadas, sino que protege la integridad emocional de niños, adolescentes y adultos vulnerables. Su correcta utilización exige dominio metodológico, sensibilidad clínica y rigor ético. En un sistema judicial que enfrenta desafíos estructurales y alta demanda, fortalecer la calidad de las entrevistas en Cámara Gesell es una tarea urgente y decisiva para garantizar justicia, verdad y protección de las víctimas. La profesionalización continua del psicólogo forense es, sin duda, el camino para consolidar un uso más efectivo, humano y científicamente respaldado de este indispensable recurso.


Bibliografía

  • Ministerio Público del Perú (2022). Lineamientos para la Entrevista Única en Cámara Gesell.
  • APSAC (2017). Guía para la entrevista investigativa en casos de abuso infantil (versión traducida).
  • NICHD Protocol. Manual de Entrevista Forense Infantil. Traducción al español.
  • Melendres, L. (2018). Peritaje psicológico en el sistema judicial peruano. Fondo Editorial PUCP.
  • Soria, J. (2019). Psicología forense aplicada al testimonio infantil. Editorial Bruño.
  • American Psychological Association. (2015). Evaluación psicológica en contextos legales (edición en español).

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