

Datos del Autor: Ps. Paolo Antonio Castillo Mendizábal (C.Ps.C. N°62446, ORCID ID: 0009-0003-1104-7058) Psicólogo peruano especializado en psicología criminal y clínica, con una destacada trayectoria académica. Contacto: +51962707026. CV del Autor
En el mundo contemporáneo, la psicopatía ya no se asocia únicamente con criminales violentos o personajes antisociales extremos. Desde hace dos décadas, los estudios de psicología forense y organizacional han identificado un subtipo distinto: los psicópatas funcionales, individuos sin historia de violencia, con alta inteligencia social, capacidad estratégica y desempeño aparentemente exitoso en sectores como la política, las finanzas, las fuerzas armadas o la administración pública.
Su impacto en las instituciones es profundo. No matan con armas, pero destruyen confianza, redes de integridad y estructuras de gobernabilidad. No actúan con impulsividad, sino con cálculo. No buscan caos, sino poder. Y, sobre todo, no respetan límites éticos, aunque se presenten como líderes carismáticos, eficientes o “salvadores”.
En el Perú, donde la crisis política es cíclica, donde la desconfianza es regla, y donde los casos de corrupción involucran repetidamente a figuras de alto nivel, surge la pregunta inevitable:
¿Estamos eligiendo psicópatas funcionales para que dirijan el país?
Este artículo no busca diagnosticar a personas específicas —lo cual sería irresponsable y clínicamente inválido— sino analizar las características psicológicas que favorecen que individuos con rasgos de la Triada Oscura (narcisismo, maquiavelismo y psicopatía) prosperen en la política peruana. También explora cómo estas personalidades dañan la institucionalidad, el sistema de justicia y la dinámica democrática.
El análisis es técnico, conceptual y crítico, con el propósito de ofrecer una herramienta para comprender el liderazgo tóxico que afecta al Perú desde una perspectiva psicológica forense sólida.
1. ¿Qué es un psicópata funcional? Diferencias con la psicopatía criminal clásica
La psicopatía funcional, descrita por Robert Hare y Paul Babiak, se refiere a individuos con rasgos psicopáticos que:
- no son violentos,
- pueden ser exitosos,
- operan dentro de organizaciones,
- manipulan sin remordimiento,
- buscan poder y control,
- carecen de empatía emocional,
- poseen encanto superficial y alta frialdad estratégica.
Son expertos en:
- leer debilidades ajenas,
- construir narrativas convincentes,
- escalar posiciones de liderazgo,
- aprovechar vacíos normativos,
- usar el sistema en su favor.
A diferencia del psicópata criminal:
- cumplen normas aparentes,
- evitan actos de violencia física,
- son políticamente sofisticados,
- usan lenguaje moralizador,
- encubren patrones antisociales con discursos de servicio público.
El político psicópata funcional se disfraza de héroe nacional, pero su estructura emocional interna es profundamente antisocial.
2. La Triada Oscura de la personalidad en la política peruana
La Triada Oscura incluye tres rasgos centrales:
2.1. Narcisismo
Caracterizado por:
- grandiosidad,
- necesidad de admiración,
- fantasías de poder ilimitado,
- sensibilidad extrema a la crítica,
- decisiones impulsadas por ego.
El narcisista político promete salvación, pero colapsa emocionalmente ante la adversidad.
2.2. Maquiavelismo
Implica:
- manipulación estratégica,
- planificación fría,
- instrumentalización de personas,
- ausencia de valores internos estables,
- cálculo político continuo.
Es el político que negocia por detrás, ofrece lealtades temporales y traiciona cuando conviene.
2.3. Psicopatía
Se manifiesta en:
- frialdad emocional,
- ausencia de remordimiento,
- conductas antisociales encubiertas,
- mentira patológica,
- explotación del sistema.
El psicópata funcional no siente culpa. Solo calcula riesgos.
La política peruana —fragmentada, improvisada, polarizada y con baja fiscalización interna— es terreno fértil para que estos perfiles prosperen.
3. ¿Por qué la política peruana atrae a personalidades de la Triada Oscura?
3.1. La ausencia de partidos políticos reales
Al no existir instituciones partidarias sólidas, las personas llegan al poder más por carisma, manipulación mediática o financiamiento oscuro que por trayectoria ética. Esto permite que individuos con rasgos psicopáticos ingresen sin filtros institucionales.
3.2. La fragilidad del sistema judicial
Un psicópata funcional prospera donde la impunidad es alta.
El Perú ofrece exactamente ese contexto.
3.3. Cultura política basada en el caudillismo
El Perú valora a líderes fuertes, disruptivos, autoritarios.
Esto es música para los oídos de un psicópata funcional, que interpreta la fortaleza como dominación y sumisión.
3.4. Incentivos perversos
Acceso a recursos públicos, poder, influencia y redes económicas convierten la política peruana en un espacio atractivo para individuos con ambición desmedida.
3.5. Ciudadanía emocionalmente vulnerable
Cuando un país está cansado, polarizado y desesperanzado, es más fácil que un líder manipulador conquiste apoyo mediante discursos extremos.
4. Rasgos específicos del psicópata funcional aplicados al político peruano
4.1. Encanto superficial como herramienta electoral
Estos líderes pueden:
- hablar con el tono adecuado,
- conectar rápidamente con públicos,
- simular empatía,
- generar sensación de cercanía.
Pero su empatía es cognitiva, no emocional.
Entienden qué decir, pero no sienten lo que dicen.
4.2. Uso instrumental del discurso moral
Muchos políticos psicopáticos apelan al discurso anticorrupción, pese a encarnar la corrupción misma.
Es coherente con su estructura:
la moralidad es solo un recurso retórico.
4.3. Capacidad fría de manipulación
Son expertos en:
- dividir,
- polarizar,
- negociar sin escrúpulos,
- explotar vulnerabilidades ajenas,
- generar dependencia emocional en seguidores.
4.4. Ausencia de culpa ante escándalos
Un psicópata funcional no siente vergüenza.
Sigue adelante, niega, acusa a otros, cambia narrativa.
Su objetivo es mantener el poder, no la coherencia.
4.5. Alta impulsividad encubierta
Aunque aparenten control, suelen tomar decisiones:
- arriesgadas,
- improvisadas,
- contradictorias,
- centradas en el beneficio inmediato.
Esto explica crisis ministeriales, decisiones erráticas y conflictos innecesarios.
4.6. Desprecio por normas y procedimientos
La ley es un obstáculo, no un límite.
Un psicópata funcional manipula normas, captura instituciones o genera caos para imponer su voluntad.
5. Impacto de los líderes con rasgos psicopáticos en el Estado
Los daños son profundos y sostenidos.
5.1. Destrucción de instituciones
Capturan organismos, reemplazan técnicos por leales, manipulan procesos y destruyen confianza pública.
5.2. Corrupción sofisticada y sistémica
No cometen actos aislados:
organizan redes funcionales.
5.3. Polarización emocional de la ciudadanía
Dividen al pueblo en “nosotros” y “ellos”, generando conflicto constante.
5.4. Caos burocrático
Los psicópatas funcionales no gobiernan: se imponen.
Generan inestabilidad y decisiones improvisadas.
5.5. Normalización del abuso
Instalan patrones autoritarios y antidemocráticos.
6. ¿Cómo reconocer a un psicópata funcional en campaña política?
La investigación internacional permite identificar ciertos indicadores observables:
1. Autopromoción excesiva
Promesas grandiosas, soluciones mágicas, narrativas épicas.
2. Falta de responsabilidad
Culpan siempre a otro:
gestiones anteriores, opositores, prensa, instituciones.
3. Empatía performativa
Saben qué gestos funcionan, pero sus actos contradicen sus palabras.
4. Relaciones instrumentales
Los aliados son útiles mientras sirven; luego son descartados.
5. Incoherencia moral
Juran defender valores que ellos mismos violan.
6. Reacción agresiva a la crítica
Ataque personal, victimización o represalias.
Estos rasgos no son diagnósticos clínicos, pero sí indicadores conductuales consistentes con perfiles de la Triada Oscura.
7. ¿Por qué la ciudadanía peruana vota por líderes con rasgos psicopáticos? Una mirada psicopolítica
7.1. Carencia de referentes éticos sólidos
La historia política peruana ha estado poblada de traiciones, corrupciones y colapsos.
El votante termina normalizando el abuso.
7.2. Necesidad de autoridad fuerte
Un psicópata funcional transmite una falsa sensación de control y orden.
7.3. Vulnerabilidad emocional colectiva
Crisis económica, violencia, corrupción y caos producen ciudadanos cansados que buscan un líder “incorruptible”, aunque sea una ilusión.
7.4. Fascinación por el discurso radical
Los psicópatas funcionales venden certezas absolutas en tiempos de incertidumbre.
7.5. Cultura del “vivo”
La sociedad peruana valora, en ciertos contextos, la astucia por encima de la ética, lo cual legitima comportamientos psicopáticos.
8. ¿Se puede evitar que psicópatas funcionales lleguen al poder?
8.1. Evaluaciones psicológicas en procesos electorales
Muchos países ya discuten esta posibilidad.
No para excluir candidatos, sino para informar al electorado.
8.2. Partidos institucionalizados
La psicopatía funcional prospera donde no hay filtros internos.
8.3. Prensa especializada en análisis conductual
No solo cubrir hechos, sino interpretar comportamientos.
8.4. Ciudadanía educada emocionalmente
Identificar manipulación, evitar caudillismos, valorar coherencia.
8.5. Reformas que reduzcan incentivos perversos
Menos poder discrecional = menos interés de personalidades tóxicas.
Conclusión
El fenómeno del psicópata funcional en la política peruana no debe entenderse desde el morbo, sino desde la ciencia psicológica y criminológica. No se trata de etiquetar personas, sino de reconocer patrones que deterioran la democracia, corrompen instituciones y producen ciclos interminables de crisis y traición.
Un político con rasgos de la Triada Oscura puede parecer carismático, eficiente o incluso heroico. Pero su verdadero motor no es el servicio público, sino el poder, el dominio y la validación constante. Su capacidad para manipular, mentir sin remordimiento y destruir a opositores hace que, una vez en el poder, el daño institucional sea profundo y prolongado.
Si el Perú quiere un liderazgo saludable, debe aprender a identificar perfiles peligrosos antes de darles las llaves del Estado. La psicología política no reemplaza el voto, pero puede iluminarlo.
Bibliografía
- Babiak, P., & Hare, R. (2006). Snakes in Suits: When Psychopaths Go to Work.
- Jonason, P., & Webster, G. (2010). The Dirty Dozen: A concise measure of the Dark Triad.
- Paulhus, D., & Williams, K. (2002). The Dark Triad of personality.
- Post, J. (2015). Narcissism and Politics.
- Zimbardo, P. (2007). The Lucifer Effect.
- Lipman-Blumen, J. (2005). The Allure of Toxic Leaders.
- Estudios comparados de psicopatía funcional en política latinoamericana.
- Reportes de gobernabilidad del BID y CEPAL.
