

Datos del Autor: Ps. Paolo Antonio Castillo Mendizábal (C.Ps.C. N°62446, ORCID ID: 0009-0003-1104-7058) Psicólogo peruano especializado en psicología criminal y clínica, con una destacada trayectoria académica. Contacto: +51962707026. CV del Autor
El Perú enfrenta una expansión sin precedentes del crimen organizado. La extorsión, el sicariato, la trata de personas, el tráfico de tierras, la minería ilegal, el contrabando, el narcotráfico y la corrupción pública ya no se presentan como problemáticas separadas, sino como eslabones de una red compleja que opera como sistema criminal integrado.
En los últimos años, se ha vuelto evidente que el crimen organizado no solo actúa desde fuera del Estado: lo ha penetrado y en algunos casos lo ha capturado. Funcionarios públicos, fiscales, policías, jueces, alcaldes y gobernadores han sido detenidos o procesados por vínculos con mafias. La infiltración ya no es silenciosa: es visible, cuantificable y estructural.
Este artículo plantea una pregunta central para la criminología peruana:
¿Vivimos un proceso de infiltración progresiva del crimen organizado en el Estado, o estamos frente a una captura abierta de instituciones públicas por intereses criminales?
Responder esta pregunta implica comprender:
- cómo operan las mafias,
- cómo penetran el Estado,
- qué mecanismos psicológicos e institucionales permiten esta captura,
- y qué significa, desde una perspectiva criminológica, que un país funcione parcialmente bajo lógicas criminales.
El objetivo es desarrollar un análisis profundo, riguroso y crítico, útil para profesionales que buscan entender la complejidad del fenómeno criminal peruano.
1. El crimen organizado moderno: ya no son bandas, sino sistemas
Las organizaciones criminales contemporáneas ya no se limitan a grupos violentos que operan al margen de la ley. Desde la criminología moderna, el crimen organizado se define por:
- estructura jerárquica flexible,
- división del trabajo,
- permanencia en el tiempo,
- control de territorio,
- redes internacionales,
- corrupción institucional,
- capacidad económica,
- infiltración estatal,
- uso estratégico de violencia y negociación.
En el Perú, estas características están presentes en:
- mafias de construcción civil,
- redes de minería ilegal,
- organizaciones de tráfico de tierras,
- estructuras de narcotráfico,
- mafias de extorsión,
- bandas venezolanas y peruanas aliadas,
- organizaciones de corrupción pública.
El crimen organizado peruano ya no es improvisado: es empresarial, político y territorial.
2. ¿Infiltración silenciosa o captura abierta? La diferencia criminológica
Infiltración silenciosa:
Ocurre cuando una organización criminal penetra gradualmente instituciones a través de:
- sobornos,
- cooptación de funcionarios,
- chantaje,
- manipulación de procesos,
- corrupción de mandos medios.
Captura abierta del Estado:
Se da cuando redes criminales:
- financian campañas,
- colocan funcionarios,
- controlan decisiones institucionales,
- influyen en normativas,
- utilizan al Estado para expandir operaciones.
La evidencia peruana muestra que ambos procesos coexisten, pero en regiones específicas, la captura es evidente.
3. Casos emblemáticos: señales de un Estado vulnerado
3.1. Municipalidades controladas por mafias de construcción civil
En varias ciudades, mafias han:
- direccionado obras,
- extorsionado empresas,
- colocado gerentes municipales,
- financiado campañas.
3.2. Gobernaciones tomadas por minería ilegal o narcotráfico
En zonas como Madre de Dios, Puno y Cusco:
- funcionarios protegen actividades ilegales,
- autoridades reciben financiamiento criminal,
- los operativos policiales son filtrados.
3.3. Policía infiltrada por redes criminales
Casos de:
- venta de armas,
- extorsiones,
- protección a narcotraficantes,
- tráfico de insumos químicos.
3.4. Fiscales vinculados a mafias
Escándalos que incluyen:
- cobro de coimas,
- archivo irregular de investigaciones,
- protección a organizaciones,
- filtración de información.
3.5. Poder Judicial afectado por corrupción organizada
“Los Cuellos Blancos del Puerto” revelaron que:
- nombramientos,
- ascensos,
- sentencias,
eran negociados por redes criminales que operaban como una mafia institucional.
Estos no son casos aislados: son patrones estructurales.
4. Psicología del crimen organizado: por qué necesita al Estado
El crimen organizado no busca destruir al Estado:
busca controlarlo para operar sin alto riesgo.
Desde la psicología criminal y el análisis estratégico, las mafias necesitan:
4.1. Información privilegiada
Para saber:
- cuándo se hará un operativo,
- qué expediente está por moverse,
- quién es susceptible de soborno.
4.2. Protección legal
Un fiscal aliado vale más que diez sicarios.
4.3. Acceso a recursos estatales
Presupuestos, obras, permisos, licencias, contratos.
4.4. Legitimidad social
Al financiar campañas, las mafias ganan una narrativa de poder “legal”.
4.5. Territorialidad
El control del territorio requiere complicidad o miedo estatal.
En esencia: el crimen organizado peruano no solo usa la violencia; usa el Estado.
5. ¿Por qué el Estado peruano es tan fácil de infiltrar? Análisis institucional
5.1. Debilidad estructural histórica
Perú es un Estado incompleto:
- baja presencia en regiones,
- instituciones fragmentadas,
- burocracia opaca,
- fiscalización insuficiente.
5.2. Alta corrupción interna
Funcionarios vulnerables:
- por precariedad económica,
- bajo control ético,
- falta de supervisión.
5.3. Ausencia de inteligencia criminal moderna
El crimen organizado opera con sofisticación.
El Estado opera con herramientas del siglo pasado.
5.4. Desconfianza institucional
Cuando nadie confía en el sistema, nadie lo defiende.
El crimen prospera en la desafección colectiva.
5.5. Incentivos perversos
Los cargos públicos:
- pagan poco,
- pero permiten acceso a recursos ilícitos.
El perfil atrae a individuos motivados por beneficio personal, no servicio público.
6. Captura del Estado: el punto de no retorno
Al estudiar experiencias de México, Guatemala, Colombia y Brasil, la criminología identifica un punto crítico:
cuando el crimen ya no necesita infiltrarse porque ya forma parte del Estado.
En Perú, señales de captura incluyen:
6.1. Políticos financiados por organizaciones criminales
Alcaldes, gobernadores y congresistas con financiamiento ilícito.
6.2. Policías, fiscales y jueces protegiendo explícitamente redes criminales
No por omisión, sino por cooperación activa.
6.3. Uso del aparato estatal para actividades ilícitas
Obras, concesiones, permisos y contratos direccionados a mafias.
6.4. Persecución de funcionarios íntegros
Cuando los honestos son aislados o atacados, la captura está avanzada.
6.5. Normalización mediática del fenómeno
Cuando la población deja de escandalizarse.
7. Impacto psicológico y social de vivir en un Estado infiltrado por el crimen
7.1. Desesperanza aprendida
Los ciudadanos sienten que nada cambiará.
7.2. Normalización de la violencia
El sicariato y la extorsión se vuelven parte del paisaje urbano.
7.3. Desconfianza crónica en instituciones
Sin confianza, no existe gobernabilidad democrática.
7.4. Deterioro del tejido social
La comunidad pierde cohesión y capacidad de resistencia.
7.5. Aumento de la violencia criminal
Cuando el Estado falla, otros actores llenan el vacío.
8. ¿Es reversible la captura del Estado peruano? Condiciones mínimas
8.1. Intervención institucional profunda
No reformas superficiales.
Reingeniería total de:
- PNP,
- Ministerio Público,
- Procuradurías,
- Gobiernos regionales.
8.2. Inteligencia criminal robusta
El Perú necesita:
- análisis estratégico,
- tecnología,
- unidades especializadas.
8.3. Cadena de mando limpia
La depuración debe ser real, no simbólica.
8.4. Protección al funcionario íntegro
Hoy, el honesto está desprotegido.
8.5. Alianzas internacionales
El crimen organizado es transnacional.
8.6. Reformas sociales profundas
Educación, empleo joven, salud mental, urbanismo.
Sin estas bases, el crimen organizado seguirá mandando desde adentro.
Conclusión
El crimen organizado en el Perú ya no es un fenómeno externo que amenaza al Estado. Es un fenómeno interno que se alimenta de su debilidad, penetra sus instituciones y, en zonas específicas, las controla directamente. La pregunta ya no es si hay infiltración silenciosa o captura abierta: coexisten ambas, dependiendo del nivel y la región.
El Estado peruano enfrenta un desafío existencial. No se trata solo de combatir bandas criminales, sino de recuperarse a sí mismo.
La criminología nos recuerda que cuando las instituciones se corrompen desde adentro, el país entra en una fase de riesgo político y social profundo.
La tarea no es solo policial: es política, psicológica, cultural y estructural.
Y exige un cambio que el Perú no puede seguir postergando.
Bibliografía
- ONUDD. Informes sobre crimen organizado en Sudamérica.
- Felson, M. (2006). Crime and Everyday Life.
- Naim, M. (2012). Mafia States.
- Zimbardo, P. (2007). The Lucifer Effect.
- Defensoría del Pueblo. Reportes sobre infiltración criminal.
- Ministerio del Interior del Perú. Estadísticas y análisis de seguridad.
- Banco Interamericano de Desarrollo. Estudios sobre criminalidad organizada en América Latina.
- Documentos de la Comisión de la Verdad sobre crimen organizado y estructuras de poder.
